El año en que Prosperidad Social se detuvo
El año en que Prosperidad Social se detuvo
Negar hechos no resuelve los problemas, y las premisas no abren las aguas para las soluciones. En Siessocial nos apena señalar que negación y falta de dirección para la materialización de las soluciones han convertido, este año que termina, a Prosperidad Social en una entidad de capacidad desperdiciada. La falta de pericia y competencia de la administración actual, y la lectura limitada de la Presidencia de la República, tienen el motor de la entidad subordinado a prejuicios y rencillas contra, también precarias, administraciones de gobiernos anteriores.
Los resultados de tal falta de cuidado con una entidad clave del Estado se pueden rastrear a lo largo del año, y desembocaron el fin de semana en las excusas vergonzantes del director Gustavo Bolívar, y el espaldarazo artificioso del presidente de la República, Gustavo Petro, sobre el futuro de «los subsidios».
