MANIFIESTO DE LA RED DE SINDICATOS POR LA PAZ Y DEFENSA DE LO PÚBLICO
Las organizaciones sindicales SINDHEP, SINTRAPAZ, Memoria Viva, SINTRAJEP y SINTRAUBPD, reunidas en Cali el 30 de septiembre y 1 de octubre de 2026, hemos reactivado la Red de Sindicatos por la Paz y en defensa de lo público REDSIPAZ.
Conscientes del momento actual de ascenso del fascismo en el mundo, la necropolítica y atentado contra las diferentes formas de vida, el retroceso y eliminación de derechos de los pueblos del mundo, y que en latinoamerica en particular se viene expresando en la instauración de gobiernos de ultraderecha, incluido el caso colombiano, donde se viene entregando la soberanía nacional, atentando contra la vida, el ambiente, la salud, el trabajo digno, los derechos y la paz.
Habiendo presenciado que en menos de dos meses se han cerrado los caminos a las posibilidades de construcción de paz a través del diálogo, se ha aumentado de manera exponencial la militarización de los territorios, se ha agudizado la confrontación, y se incrementan las afectaciones a la población civil, la persecución a liderazgos sociales y las violaciones a los DDHH.
Observando la asfixia presupuestal en la actual vigencia y la iniciativa de recorte presupuestal proyectado para vigencia 2027, a las entidades encargadas de la construcción de la paz, tales como ARN, JEP y UBPD, impidiendo el adecuado cumplimiento de sus misionalidades, y garantías de no repetición, contemplados en los acuerdos de paz, incluído el de 2016.
Preocupados por el alineamiento de ciertos sectores sindicales de nuestra central obrera CUT con los intereses agenciados por el actual gobierno y las clases dominantes, desde posturas ambiguas que no representan a la clase trabajadora, y que se acercan al colaboracionismo con el régimen y las posturas antitrabajadores y antiderechos.
A la situación descrita se suman las violencias laborales y antisindiales que persisten al interior de nuestras propias instituciones: precarización contractual, sobrecarga laboral, acoso, estigmatización sindical y obstáculos al ejercicio de la representación colectiva.
Este escenario de adversidad reclama la articulación, coordinación y unificación de los esfuerzos que desde hace años hemos emprendido como organizaciones de trabajadoras y trabajadores, que desde nuestro quéhacer diario le apostamos a la construcción de paz y garantía de derechos, por ello nos reafirmamos como Red en unos principios fundamentales innegociables, tales como: pensamiento crítico, construcción desde la identidad de clase trabajadora, comprometidos con el cuidado de todos los seres vivos y los territorios que los acogen, la equidad de género, intergeneracional, étnica, de personas con discapacidad y con orientaciones sexuales e identidades diversas; la lucha contra toda forma de opresión y discriminación; la defensa de la paz como derecho humano fundamental; la justicia social, económica y ambiental; y la solidaridad con las luchas organizativas, por el territorio, la autonomía y la soberanía popular.
Hemos concluido que la construcción de paz no es solo un discurso abstracto, sino que pasa porque quienes trabajan por ella, no lo hagan bajo escenarios de amenaza, precariedad o persecución. Tampoco puede defenderse la legitimidad institucional mientras se vulneran, puertas adentro, los derechos laborales y sindicales de quienes sostienen esas instituciones. Por eso, para REDSIPAZ, la defensa del trabajo digno no constituye una agenda separada de la defensa de la paz. Las condiciones en las que trabajan quienes implementan estas políticas forman parte de la capacidad real del Estado para garantizarlas.
Nuestra apuesta es defender la paz, los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario; proteger la autonomía y las capacidades de las instituciones encargadas de garantizarlos; exigir condiciones dignas y seguras para quienes desarrollan labores humanitarias y territoriales; enfrentar la precarización, la sobrecarga y la violencia antisindical; y construir una respuesta común frente a cualquier retroceso en materia de derechos y garantías.
Llamamos a las organizaciones sindicales, sociales, ambientales y comunitarias, a los pueblos de Colombia a sumarse a las movilizaciones y acciones en defensa de la paz y los derechos humanos, y por la superación del régimen de terror que se abre paso a sangre y fuego.
Por la paz, la vida y la defensa de lo público estamos de nuevo presentes.
